Con la perspectiva que llevaba el equipo blanco en los partidos jugados a lo largo de esta última Liga 2009, su presidente Don Vicente Boluda Fox no dudó ni un momento que su equipo se proclamaría campeón por tercera vez consecutiva y obtendría el trigésimo segundo título como campeón de Liga. No vaciló en sentirse ganador, junto a su equipo, de un campeonato aún sin descifrar cuando decidió dar vía libre a un nuevo proyecto avalado desde su propio bolsillo y con la aprobación y colaboración indudable del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón; y Florentino Pérez, quien probablemente se alce con la próxima presidencia del Real Madrid.

Con la intención de hacer diferente la celebración de la “supuesta” 32º Liga, el presidente del Real Madrid acogió la propuesta de un madridista de mover papeles para permitir que sus aficionados pudieran bañarse en la Cibeles, como se había estado haciendo desde hacía años hasta su prohibición. Ante esta propuesta y teniendo en cuenta el incremento en el número de aficionados del Madrid la idea se amplió, una vez aprobada por el Ayuntamiento, a toda la superficie de la plaza donde se encuentra ubicada la conocida fuente. El proyecto se llevó a cabo planificándose desde otoño y se ha materializado a principios de mayo con la intención de fechar su inauguración el día que el equipo blanco ganara su último partido y se proclamara vencedor del título de Campeón de Liga, pero la derrota del Madrid por parte del equipo azulgrana paralizó la inauguración de la gigantesca piscina, quedando el proyecto en una mera prueba y viéndose aplazado para el próximo año. “Ha sido un golpe muy grande, no solo por la pérdida del título, ya que teníamos muchas posibilidades de ganar, sino por las ganas de ver este proyecto en marcha, había mucha ilusión puesta en él”, declaró Vicente Boluda Fox en la rueda de prensa.

Para dar vida al fallido proyecto se habilitó una estructura apropiada a modo de piscina que rodeaba toda la Cibeles. Con un aforo máximo de 420 personas en una superficie de 1800 m². Para su llenado de prueba se hizo uso de un total del 1.800.000 litros de agua, la cual tras desmontar la citada piscina fue a parar a los sistemas de riego de El Retiro, por lo que no se desperdició ni una sola gota de agua.
Esperaremos un año, aficionados y rivales, para que gane el Real Madrid en la próxima liga, quizás, no para que se haga con el título de campeón, sino por ver cuál será el resultado y la aceptación de este proyecto anulado.
A pesar de esto, los acuerdos entre futuro presidente y futuro ex presidente se mantendrán al igual que los acuerdos de pago. Ambos harán frente a las deudas ocasionadas por el montaje y desmontaje del proyecto, tanto en este año como en el próximo.